sábado, 6 de marzo de 2010

El nadador.

Este es "El nadador" una imagen que adorna una plaza, la de "la Estrella" cercana orilla mar y que, además de su signficado como símbolo del cercano océano, sirve también para que la gente se fotografíe a su lado y se la lleve como recuerdo de su visita a la ciudad. Aunque no fue creada ni colocada allí con esa intención, es seguro que todos los que se acercan, acaban fotografiándola.

Al nombrar las fotos, me viene a la memoria la pérdida de mi cámara. Un entrañable regalo familiar, recuerdo de una fiesta de Reyes, al que tenía en gran estima y cuidaba como a las niñas de mis ojos, aunque me pregunto si su pérdida no lleva implícito un cierto descuido por mi parte... En realidad, la frase "me viene a la memoria" no es exacta porque, la verdad es no dejo de pensar en ella, en cómo y dónde pude haberla dejado, máxime cuando sólo salía del lugar en el que la guardaba cuando iba a utilizarla, tanto dentro de casa como en la calle. Cuando la tuve en mis manos por primera vez me pareció que, después de tantos años utilizando una cámara normal, no me acostumbraría a la digital. No obstante, tuve la suerte de adaptarme sin problemas y disfrutar de las fotografías que iba haciendo. Desde las de mis nietos en todas las reuniones familiares, hasta las de paisajes, o las casas que, en algún momento, llamaron mi atención, o me impactaron. Sobre todo la de un pueblo cercano a Marín, que una atardecer del verano pasado apareció ante mis ojos como si antes no existiera y hubiera sido puestoa allí de repente, para que yo la viera entre sol y sombra, una parte iluminada con los últimos rayos de sol, y la otra cubierta por una sombra gris sobre el blanco inmaculado de la fachada...Por qué aquella tarde me sorprendió tanto cuando, por la mañana, había pasado por delante y ni me había fijado? Quizá porque la luz de la tarde la hacía aparecer como recién estrenada, salida de la nada para que yo pudiera fotografiarla.

No hay comentarios: