domingo, 28 de junio de 2009

Un trozo de la ría, en Chapela

Este es un trozo de mar azul por la zona de Chapela, una mañana primaveral de un domingo cualquiera. Cuando se hizo esta foto, ni se hablaba de la "huelga del Metal." Desde entonces, han corrido ríos de tinta y tirios y troyanos se han pronunciándose unos en contra y otros a favor de la citada y sus promotores. Las lenguas de la madrugada se desatan y manifiestan su versión poniendo en tela de juicio la procedencia de su oportunidad en estos tiempos en que el paro ha subido lo que no está escrito. Quizá deberían de tomar cartas en el asunto los dioses del Olimpo político que, alejados de los asuntos terrenales, viven en un mundo virtual que nada tiene que ver con el de los vulgares mortales o sea, la mayoría.
Mientras, la mar, eterna e inmutable, sigue con el ritmo de las mareas, ajena y lejana. A ella nada le afectan los asuntos humanos.

1 comentario:

mariajesusparadela dijo...

Y pleamar y bajamar son inmutables.