sábado, 18 de julio de 2009

La manta

Que eso es lo que se ve en la fotografía:Una manta hecha a ganchillo, vuelta a vuelta, con los colores formando un conjunto disjunto, aleatoria y caprichosamente, un poco a la que salta. Por ende, y aunque no tiene ni un solo nudo, no corre peligro de deshacerse. O, al menos, eso espero aunque, vaya usted a saber. No hace falta más que mirar hacia atrás, y ver cómo acabó el nudo de Gordio, que nadie era capaz de deshacer hasta que el Magno Alejandro, lo cortó a la brava, con su espada.Así que mejor no correr riesgos con los nudos...
A propósito de nudos, me viene a la memoria aquella historia que contaban las monjas de mi Colegio, tan aficionadas a transmitir la tradición oral que iba pasando de unos a otros como la bola de nieve. Decían que María, la madre del nazareno Jesús, le había hecho una túnica "inconsútil." O sea, sin una sola costura. Además, oh milagro monjil, crecía con él, por lo que no necesitó confeccionar otra en toda su vida. Cabe la posibilidad de que la primera parte pueda ser cierta, aunque la segunda entra a formar parte de la historia milagreira de la iglesia.
Tal parece que, además de la esposa de Ulises, Penélope, famosa por su trabajo como tejedora mientras esperaba el regreso de su marido, hay cientos de mujeres anónimas que utilizaron los artilugios que, en cada tiempo y lugar, han sido puestos a su disposición. Unas veces inventados por ellas mismas en los primitivos tiempos de la cueva, y por pura necesidad de supervivencia. Y otras, gracias al progreso y al avance de nuevas técnicas. En fin...