sábado, 18 de julio de 2009

O Porto


Estas son dos calles de Oporto, el Puerto por excelencia. Una ciudad portuguesa llena de rincones la mar de bucólicos, aunque nada pastoriles. Cada calle es un mundo en sí misma, cargada de encanto y con un cierto glamour que deja en el visitante, el deseo de volver y pasear de nuevo por sus rúas, cada una diferente, aunque con un distintivo común que las iguala. Los portugueses son acogedores y amables, gente encantadora, tanto en los comercios como en restaurantes y cafeterías.

El río Duero, al que allí nombran como O Douro, divide la ciudad en dos zonas diferenciadas. La derecha y la izquierda, con varios puentes que unen uno y otro lado y que, aunque pertenecen a la misma ciudad, tienen nombres diferentes...(Continuará)

4 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

No sabía yo que habías ido de viaje...con lo poco que te gusta.Pero me alegro de que hayas encontrado hermosos espacios y gente encantadora-

una miqueta del fidel dijo...

Hola Sherezade, yo en barna, pasando más calor que en una sauna. Pudiendo estar en Porto en agosto, ¡con lo que me gusta!

sólo serán cuatro días..y nadie me tiene retenido apuntándome con una pistola, ..pero cuatro días que le quito a Vigo (y a Porto y a Cuspedriños de arriba), en dónde por cierto no hice ni una pobre visita a la familia, y ni casi a las amistades...

perdiendo el tiempo

pero vuelvo a vigo antes de volver a madrid -¿ein?- para acabar mis vacaciones de TODOJULIO. Esto es una amenaza. Por cierto, me había prometido no tocar un ordenador en todo el mes, pero la curiosidad mató al gato. Y aquí estoy, leyendo "de seguido"...

Un saludo.

Sherezade dijo...

Una miqueta del fidel: Hola, ya te echaba de menos por la zona. Aunque suponía que andarías de la Ceca a la Meca pasando por Barcelona y terminando en Cuspedriños... sin olvidar Vigo y A Cañiza, terra do xamón.
Por suerte, en la zona atlántica no tenemos ningún tipo de calor, ni húmedo ni seco, más bien hemos que poner una chaqueta, un echarpe si hubiera o hubiese boda o, en determinados casos, una manta toledana. Pero, visto lo visto en otras zonas del país, mejor no quejarse y celebrar con bombas de siete estralos este tiempo tan irregular e indefinido, siempre entre Pinto y Valdemoro. Con el que nunca sabes si llevar el paragüas o las gafas. Finalmente optas por las dos cosas: si llueve abres el parapluie y si hace sol te pones las gafas. Quién da más?
Que disfrutes de las vacances.

mariajesusparadela dijo...

"Me sabe mal"(el blog de Franesco), lo encuentras entre mi lista de blogs.