Nuestra colegial vida, en los primeros cursos del Bachillerato, transcurría con las incidencias propias de un internado, pero sin mayores tropiezos. Salvo, claro está si, por cualquier cosa que nosotros consideráramos una nimiedad, pero para "las doros" era un pecado de lesa majestad, hubiéramos de pasar por el despacho de la Madre Prefecta, la temida sor Felisa García, aquella castellana recia y temerosa de Dios, martillo de herejes y cumplidora a rajatabla de las leyes divinas dictadas directamente por Yhavé Adonai a Moisés en el Sinaí. Tengo para mi que mantenía con el dios de los israelitas un tête à tête cordial, a lo mejor a través de algún sueño, en el que la conminaba a llevarnos por el camino del bien y de la virtud, la castidad y la obediencia sobre todo. Hemos de obviar la pobreza, porque estábamos en un Colegio de pago, y sin subvenciones...Si alguna alumna era convocada a su despacho, el resto la compadecíamos mientras ella temblaba como un junco a la orilla de un río en un día de vendaval, entonando mentalmente el "Ave Caesar, morituri te salutant..." Después del inicial "mi querida niña" con el que saludaba a la víctima, largaba por aquella boquita las mayores barbaridades sin cortarse un pelo. Las grandes broncas las dejaba para cuando el "delito" era cometido por más de una alumna y requería una reunión de alto nivel, todo el cuadro de mandos en acción para escuchar el discurso. Aunque ella solita se bastaba para poner orden y concierto, el apoyo de las otras monjas ponía la nota teatral, tal parecía que estábamos representando "Las troyanas" o el "Edipo Rey" en todo su griego dramatismo.
Así, imbuida del espíritu del padre eterno, siguiendo ad pedem literae las normas del Antiguo Testamento, se lanzaba cuesta abajo en su rodada, soltando frases hirientes a las reunidas. Por ende, aprovechaba la ocasión para recordar a más de una niña, cuya cuota colegial era reducida o nula por mor de los problemas económicos de su familia, que el Colegio se había hecho cargo de sus gastos porque el padre de la citada al morir "se había llevado la llave de la despensa." Qué mala fe paterna, afirmo, no podría el antes dicho haber dejado dicha llave a su mujer, a un hermano, a una tía? Cualquier cosa menos llevársela. Qué razón lo impulsaba si ni siquiera podía entregársela a Caronte? Para subir a su cayuco sólo necesitaba una moneda. Así pues, mientras el padre cruzaba el río del Olvido, la familia se rompía los cuernos buscando la ante dicha llave, y sin posibilidad de encontrarla ni en el fondo del mar, matarile... A las alumnas reunidas para la phillipicae felisiana, se nos llenaban los ojos de lágrimas viendo como la compañera huérfana de padre, se ponía colorada como un tomate de Carolina del Norte después de pasar por la máquina maduradora. Y aunque dicen que los niños son crueles, jamás ninguna de las internas hizo mofa, befa y escarnio de la pobre chica. Las palabras de Felisa García servían como revulsivo.
Las catilinarias de la Prefecta García cesaron en el momento que la nombraron Superiora y se hizo cargo del alumnado Dolores Pedrosa. Pero este es otro cantar, en nada parecido al de los Cantares...
Sigo con el río del Olvido, que pasa por el pueblo en el que vivíamos en nuestros tiempos de colegialas y al que íbamos a pasar las vacaciones. Hasta allí, y según cuentan las crónicas, llegaron los romanos cuando César estaba en plena campaña de conquista de toda la pintoresca y vieja Europa. Sometidos, en plan acoso y derribo romano, los habitantes de la zona limiana y queriendo los ejércitos ítalos abrir una nueva vía para pasar a la que nombraron como Lusitania, se encontraron con el río al que dieron en llamar el del Olvido, no se sabe por qué razones ( a lo mejor no fue más que un engaño de las tribus primigenias que habitaban la zona, deseosas de quitárselos de encima). Por lo cuál nadie se atrevía a cruzarlo, ya que entrar en él y perder la memoria era todo uno. Mas un día, después de muchas idas y venidas y de más vueltas y revueltas, el osado jefe de una centuria, un tal Decimo Bruto, después de encomendarse a los dioses y murmurar para su coleto el Alea jacta est que su jefe, el César Imperator dijo al pasar el Rubicón, se puso a cruzarlo con armas y bagajes, (supongo que en época veraniega, cuando apenas tiene agua).Y, ya metido hasta los muslos, empezó a llamar a sus soldados por sus nombres, apellidos y filiación acordándose incluso de su valentía o cobardía, si la hubiera o hubiese a la hora del combate. Lo que dejó perplejos y patidifusos no sólo a sus subordinados, dispuestos a seguirlo sin dilación, sino también a los naturales del país que, aunque no entendían ni jota de la lengua del Lacio en la que se manifestaba Cayo, se dieron cuenta de que los romanos se iban a quedar como invitados de lujo per omnia saecula saeculorum. En conmemoración de tan señalada hazaña se celebra actualmente " A festa do Esquecemento" y vienen romanos de pega desde otras provincias, vestidos como en aquellos idus, llenando el pueblo con otros acentos, venga comer y libar el fruto de la vid, o mores.
6 comentarios:
Sobre el río del Olvido tiene una historia nuestro bienquerido autor Galeano, porque cuando vino a Galicia, unos amigos lo llevaron a verlo y él pensó : pobre de mi, si la memoria se pierde al cruzar el río, yo he cruzado el mar...
Mejor lo lees, que sus palabras son más sabias. Y el libro lo tienes.
Y¿ no te dan hoy pena aquellas monjas crueles ? para serlo tanto, debían estar sufriendo mucho.
Ay que caray,mariajesusparadela,tú seica me estás tomando el pelo. Sufrían dices? Quizá las molestias que le producía el cilicio al que, seguramente, estaban obligadas por sus pecados y por los que nos adjudicaban a nosotros. Por ende, salvo Felisa García y sus más allegadas, no todas las doros (joseenrique dixit) eran así de ferríferas, aún a pesar de ser originarias de la Castilla profunda. Tengo para mí que Felisita procedía de una zona do los siervos de la gleba destripaterrones se habían convertido en condes y duques, gracias a un rey al que ayudaron a que aumentara sus territorios. Por ello, no había perdido el pelo de la dehesa...
Ay filliña, cuánto me gustó lo que te contó Marina, y qué bien lo cuentas tú luego. Estoy segura de que ella no lo reconocería si lo leyera. a eso se le llama ingenio galaico. Creo a pies juntillas aquello de que en Galicia, el más tonto hace relojes. Con permiso de los suizos y con menos jewels de los que le ponen ellos.
Ah, y el río del Olvido no debería de asustar a Galiano porque, en la zona de la Limia que yo conozco, en verano ( que es cuando se celebra la Festa do Esquecemento) es un regato de nada.
Ay, mi madriña querida!!Aco...ngojada me encuentro y patidifusa estoy por meterme a leer donde nadie "me invitou".
Levanto o ánimo, Anima2. Desde este momento quedas invitada por Sherezade a decir todo lo que se te antoje y más. No temas, no irás al infierno como los réprobos. Comenta todo lo que te de la gana y, por favor, no te acongojes. Non paga a pena. Chao rula.
Cúltura clásica versus avant pop.
Felisa García, Dolores Pedrosa, Sara Montiel y otras chicas del montón...
Se oyen cantos de sirena en Paradela, Odiseo atado al mastil con una venda en los ojos, continúa rumbo a Las Doros. Pero una vez desamordazado (¿existe esta palabreja; por cierto, quién lo hizo-desamordazarlo, buen desamordazador será-? ¿o era la tripulación que iba amordazada y con tapones en las orejas y el único que sufría atado al mástil era Ulises? No sé,pero ahora no hay marcha atrás. Aunque tropiece en plena calle y me caiga en un túnel de la m-30).
Por allí se opina -yo también opino, que hay exceso de opinión, item más, que no todas las opiniones son iguales- que hay homosexuales que teatralizan mucho, dissen..(¡Si el tío Oscar W. levantase la cabeza!).
¿Y Felisa y dolores y sara, vestidas de aquella guisa; y el pintalabios y el escote; y el bigote y la pipa; el sombrerito y los gemelos?
¿Y el pantalon subido hasta el ombligo, los pies apuntando al este y al far west -por lo menos, ya casi no se escupe-; y el taconeo sutil bamboleando las caderas; y acercarse el cigarrillo entre el pulgar y el índice hasta la boquilla (del cigarrillo), a un extremo de la comisura de los labios; o entre el índice y el dedo corazón apoyando apenas sobre los carnosos labios de rojo pasión, un extralarge, extrafino?
Y....¿eso qué es? ¿Cinemascope?
Las Doros cada día más emocionante.
Hoy estalló la guerra, esta tarde fuí a nadar...o algo parecido decía kafka en sus diarios. Ya, ya sé que está muy quemada esta frase. Pero la realidad, que manda.
Me voy a Paradela.
(Este comentario incluye la música de "climb every mountain" que le canta la priora a julie andrews cuando se despide de ella para que siga su camino..que vista la película ya sabemos cual es (hacer senderismo por la Alpes, con lo tranquila que estaba en el convento):
La la lalala (falsa traducción): hija mía, cruza cada montaña, cada río -menos el rubicón, por ahora,- cada valle..la la la y llega sana y relajada a Paradela).
Dato: Sonrisas y lágrimas en hispano-américa se titulaba: "la novicia rebelde" (¡anda ya!).
Hola jose enrique:Me he reído un rato imaginando a mis antiguas cancerberas, las doros como tú las llamas, vestidas como la manchega Sara y fumando en una boquilla extralarga. Condenadas al Averno sin remisión...Ay de nos. No obstante, y según una compañera de aquellos idus que un día llamome para una reuníón de antiguas alumnas ( a la que, como supondrás, no asistí)seguía por la tal García, Felisa, andaba por las rúas de Pontevedra que, e boa vila, etc, vestida de seglar porque.Ya que finalmente, y como la mayoría de las órdenes religiosas, optaron por cambiar los hábitos y vestirse de "paisano." Mas te puedo garantizar, querido, que yo la reconocería a leguas de distancia, y aunque fuera vestida de Drag Queen ( no sé cómo se escribe). Ni sólo a ella sino a cualquier otra que perteneciera al gremio monji. Me alegra que puedas ironizar y reírte de los peces de colores, pasando de puntillas sobre la parte más truculenta, si la hubiera o hubiese, de nuestras colegiales vidas. Ya ves la pobriña de Anima2 que, por lo escrito, asustose y debe de andar como un ánima en pena perseguida por la Santa Compaña doroteística. No hay que tomarlo por donde quema, aunque abrase, porque tampoco nosotras vivíamos como el pobriño de Oliver Twist, faltaría más. Aunque está claro que hubo algo de maltrato sicológico, y tuvimos como educadoras a personas sin formación intelectual de ningún tipo, y teniendo como única referencia el Antiguo Testamento. Pues mirá vos qué paradoja, en pleno siglo XX. Si el que llamaron Hijo de Yhavé Adonai, el Cristo, vino a suavizar las normas paternas, cómo algunas doros podían ser tan anticuadas?
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